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Muerte de Montoliú en España, 1892

 

La Vida Corta e Inspiradora de un
Pionero de la Teosofía en Español
 
 
Henry S. Olcott
 
 
 
Francisco Montoliú (izq.) y Henry S. Olcott
 
 
 
Nota Editorial de 2018:
 
Francisco Montoliú, el gran pionero del movimiento teosófico en el mundo de habla hispana, se murió a los 31 años de edad el 10 de mayo de 1892. 
 
Un mes antes, en la edición de abril de 1892 del “Theosophist” de Adyar, Henry S. Olcott publicó esta carta de Montoliú:
 
“Deseo que nuestros hermanos indianos sepan que en España le damos una atención mucho más grande a extender el conocimiento de la Teosofía que a organizar Ramas. En un país como el nuestro, que es más Oriental que Occidental en carácter, los muy pocos individuos que están activos y devotos al Gran Trabajo serían más obstaculizados que ayudados en su actividad por organizaciones locales. Si ellos las formaran con la ilusoria esperanza de hacerlas tan perfectas como debieran ser, se enfrentarían a dos enemigos formidables. La Indolencia y la Violencia - dos extremos que se puede decir que dominan el temperamento español.”
 
“Los dos centros teosóficos, Madrid y Barcelona, están formados solamente por afinidad natural - uno podría decir Kármicamente - aunque están establecidos de forma sólida. En La Coruña la influencia está comenzando a enfocarse, y uno ve las semillas de las futuras Ramas mostrándose en otros lugares. Aquí (en Barcelona) nuestras conferencias Teosóficas son bien atendidas, pero me temo que si a muchos les gusta escuchar, pocos parecen dispuestos a trabajar o entrenar su memoria para retener lo que se dice. En lo que respecta a nuestras publicaciones, no necesito hablar, ya que han sido ya notadas en ‘The Theosophist’.”  
 
A esa carta Henry Olcott añadió el siguiente comentario:
 
“Si alguien quisiera estimar los obstáculos tan enormes que se oponen diariamente a nuestros hermanos españoles, que lea la historia religiosa de España y las observaciones de viajeros contemporáneos sobre la condición de la Iglesia Española y el clero. Ellos son en realidad héroes de un Batallón de Infantería Teosófica, y ya se han ganado el respeto y la gratitud de todos sus miembros por su valiente asalto al prejuicio nacional y conservadurismo. O.” [1]
 
La vida es cíclica, y exige coraje. 
 
En el siglo veintiuno, el movimiento teosófico puede pasar por un recomienzo y un renacimiento cuando personas alrededor del mundo despierten para la sabiduría universal y rechacen las burocracias religiosas. Las nuevas generaciones de teósofos tendrán razones para apreciar los ejemplos de vida  inspiradores dejados por Francisco Montoliú y otros peregrinos.
 
(Carlos Cardoso Aveline)
 
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Muerte de Montoliú en España, 1892
 
Henry S. Olcott [2]
 
Nuestra causa en España acaba de sufrir una pérdida muy seria con la muerte prematura del Señor Don Francisco de Montoliú y de Tagores, miembro de la Sociedad Teosófica de Barcelona. En lo que respecta a nuestra propaganda en los países de habla hispana, el golpe es solo menos grave que la muerte de H.P.B. para toda la Sociedad.
 
Gracias a su genio, industria y sacrificio raros, nuestra literatura comenzó a difundirse y recibirse en toda España, México, Cuba, América Central y del Sur, Filipinas y las Indias Occidentales. Él tradujo al español clásico “Isis sin Velo”, obra que estaba publicando por suscripción en números mensuales, y otros libros teosóficos importantes.
 
Se encontró con la oposición furiosa de su aristocrática e intolerante familia católica romana y, sin embargo, se entregó al arduo trabajo de nuestra Sociedad con generoso abandono de sí mismo e inextinguible celo. Cada una de las cartas que me envió respiraba la sagrada influencia del inegoísmo y el coraje de no dejarse intimidar por la oposición.
 
Mirando a toda la Sociedad, yo no podría resaltar a nadie más devoto a la voz de la  conciencia, más ardientemente amigo de la humanidad, más libre de la estrechez local y sectaria. Su muerte fue completamente inesperada. Una carta suya no respondida estaba sobre mi mesa de escribir cuando me llegó, por parte de nuestro querido amigo, su colega el Señor Don José Xifré, el conmovedor aviso oficial y personal de la calamidad. Las circunstancias de su lecho de muerte fueron tristemente trágicas.
 
Nos dejó el 10 de mayo después de estar una semana enfermo a causa de un resfriado en el pecho que se convirtió en fiebre tifoidea - resultado, me temo, del agotamiento nervioso por exceso de trabajo. Los señores Xifré, Roveratta, Bosch y Das estuvieron presentes hasta el final por deseo de nuestro moribundo Hermano, a pesar de los insultos dirigidos hacia ellos y hacia él por la familia y los sacerdotes jesuitas.
 
“La muerte” - dice el Señor Xifré - “fue admirable, un ejemplo que ninguno de nosotros puede olvidar jamás”. A pesar de todos los dictados de decoro y respeto por los deseos del moribundo teósofo, los sacerdotes hicieron una ceremonia sectaria, que a mí me parece, bajo las circunstancias, que no fue nada mejor que una profanación del verdadero sentimiento religioso; y luego difundieron la cruel falsedad de que la víctima había sido “convertida”: la evasión habitual del clero para tapar la derrota en el caso de casi todos los librepensadores. Nuestros atentos compañeros lograron con dificultad salvar lo más importante de los Documentos teosóficos de Montoliú; los sacerdotes - ¡pobres y ciegos necios que no han aprendido nada de la historia! - se apoderaron del resto y los quemaron hasta reducirlos a cenizas.
 
Lejos de quedarse sentados en total desesperación, nuestros otros camaradas españoles han tomado instantáneamente la antorcha tal como cayó de la mano muerta del querido Montoliú, y yo he recibido una circular solicitando que toda la correspondencia concerniente a la Sociedad Teosófica sea enviada a: Redacción y administración de los Estudios Teosóficos, Calle Tallers, 66, Barcelona, España.
 
H.S.O.
 
NOTAS:
 
[1] “The Theosophist”, Adyar, India, April 1892, página 452. La traducción al español es de Juan Pedro Bercial.
 
[2] El siguiente artículo fue publicado por la primera vez en “The Theosophist”, July 1892, p. 599. Título original: “Death of Montoliu”. Traducción al español: Alex Rambla Beltrán.
 
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El artículo “Muerte de Montoliú en España, 1892” fue publicado en nuestros sitios web el 13 de Mayo de 2018.
 
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En septiembre de 2016, un grupo de estudiantes decidió crear la Logia Independiente de Teósofos, que tiene como una de sus prioridades la construcción de un futuro mejor en las diversas dimensiones de la vida.
 
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El e-grupo E-Theosophy ofrece un estudio regular de la teosofía clásica e intercultural enseñada por Helena P. Blavatsky (foto).
 

 
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Muerte de Montoliú en España, 1892
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